esquizoide.net

Ira esquizoide

 

Nuestra presencia esquizoide en sociedad , ya desde el primer momento,

manifiesta en un lenguaje sin palabras nuestro deseo de no presencia, nuestra reserva,

y también nuestra debilidad. En algún momento llega la hora en que tenemos que auto-afirmarnos frente

a los otros y marcar nuestra posición en el grupo. Pero no nos gusta hacerlo,

no nos gusta vivir en una sociedad tan competitiva como la actual.

 

Pero aunque no lo queramos nuestra posición siempre está señalada.

Algunos compañeros podrán extralimitarse con nosotros, podemos ser objeto de acoso.

 Los más vulgares pueden intentar mejorar su autoestima  a nuestra costa.

Y nosotros haciendo como que no pasa nada. A partir de aquí la suerte es diversa.

Aguantar todo… marcharse... quedarse…defenderse…

 Íntimamente el interesado se ve afectado por estas situaciones, aunque trate de manifestar indiferencia.

Necesitaríamos aliados pero nosotros en principio no los tenemos...

La falta de agresividad nos predispone a sufrir acoso y nos puede llevar a

una situación comparable a una olla a presión…

 

DESENCADENANTES DE LA IRA

 

Con carácter general la ira se alimenta de estas tres fuentes:

--por sufrir cualquier tipo de frustración

--por considerar que te han ofendido

--por considerarte víctima de una injusticia

 

SOBRE LA  FURIA  REPENTINA

 

Los esquizoides suelen presentarse como indiferentes, pero en realidad ellos son sensibles.

(a excepción de los esquizoides puros)

Los desencadenantes de la ira (ver arriba)

exigen una salida normalizada pero el esquizoide es poco hábil para esta tarea…

En el día a día el sujeto se compensa con fantasías de venganza,

pero esta es una salida insuficiente.

Y un día, repentinamente, sin haber sido planificado,

 la furia del sujeto se desata desproporcionadamente...

 

Los presentes quedan atónitos :”Es éste – se preguntan – el mismo de siempre?... Si parecía incapaz de romper un plato...”

 

El protagonista de una de estas situaciones debe tomar nota de esto,  para dar salida a su ira de forma adaptativa,

en el día a día, reclamando derechos, defendiéndose, buscando alianzas...

En nuestra sociedad no se admiten salidas desmesuradas de ira.

 

INHIBICION,  ASERTIVIDAD  Y  CONFIANZA  EN SI MISMOS

 

La inhibición ante los desencadenantes de la ira (ver arriba)

como postura en las relaciones sociales es un punto débil para vivir en sociedad.

El esquizoide deberá deslizarse cuanto pueda,

desde la inhibición hacia la asertividad como forma de mejorar la confianza en sí mismos.

La asertividad nos permite autoafirmarnos y defendernos y

éste será el mejor método para evitar las enojosas furias repentinas.

(Ver nuestro artículo sobre confianza en sí mismo)

 

 

 

Página corregida en Febrero 2012  .  Copyright (c)

 

VOLVER