esquizoide.net

ACERCA  DE  LOS  VAGOS

 

LAS  PERSONAS  PASIVAS

 

Ciertas personas piensan y analizan mucho y actúan poco. Otras, sin embargo, sin tanta reflexión,

 son más dadas a la acción. Las primeras tienden a ser pasivas, las segundas, activas. La actividad-pasividad

como forma de ser,  está muy relacionada  con nuestro mapa hormanal.

 

LAS PERSONAS PASIVAS

La Sra. T. acompaña cada mañana a su hija a tomar el metro. Luego se sienta en un banco y espera allí

 el regreso de la joven estudiante. Así transcurre toda la mañana. Ella es ama de casa y debería hacer

 algunas labores pendientes pero ella piensa que todo puede esperar. Por otra parte, en la vida de la Sra. T.

 no han aparecido inquietudes que la muevan a ocupar su tiempo de otra manera o que la lleven

 a considerar que hay algo más interesante que permanecer allí sentada. Ella tampoco está pensando,

 simplemente ella está. La Sra. T. es una persona notablemente pasiva.

Las personas demasiado pasivas dejarán sus deberes sin hacer, les faltará la emoción inicial que es

 la que en definitiva nos mueve siempre y esto constituye un problema.

Las personas pasivas moderadas cumplen con sus obligaciones, pero más allá de esto no sienten esa

 necesidad de estar constantemente  haciendo algo, son dadas además a fantasear, pensar, leer o ver TV,

actividades éstas más en consonancia con su forma de ser. Su energía parece limitada y no se reponen tan

 fácilmente de la fatiga; incluso algunos no llegan a reponer fuerzas ni con el sueño y se levantan

 a veces por las mañanas todavía cansados.

 

 

LAS PERSONAS  ACTIVAS

Si la Sra. T. hubiera sido una persona activa habría aprovechado todos y cada uno de los momentos de la mañana,

tanto para cumplir con sus obligaciones, como para dedicarse a un sinfín de actividades con las que realmente disfrutaría.

Las personas activas siempre encuentran una razón o una excusa para realizar algo. Disfrutan haciendo cosas

y siempre las encontramos motivadas para comenzar con cualquier actividad. Si llegan a la fatiga,

 un breve descanso, o en su caso el sueño nocturno, las deja nuevamente frescas y dispuestas.

 Las personas activas parecen disponer de una energía inagotable.

Para los activos, la acción ya es un objetivo en sí mismo porque la acción les

proporciona placer.

 

ACTIVIDAD-PASIVIDAD = UN INDICADOR IMPORTANTE

Nadie está situado en lo absoluto, nadie es totalmente activo o pasivo: se trata en realidad de una tendencia:

 se es más activo que pasivo o viceversa. Por otra parte, es fácil constatar que, las personas

con mucha vida interior tienden a ser pasivas.

 Estas personas compensan la escasez de acción con la abundancia de fantasías.

Lo activo es superior a lo pasivo. Lo activo correlaciona positivamente con el equilibrio físico y mental.

A la persona deprimida se le recomienda hacer ejercicio, moverse. La depresión te deja desmotivado y apático.

 La acción sólo es compatible con un buen estado de ánimo.

Así, pues, se puede acceder al buen estado de ánimo a través de la acción. El día que el deprimido

 recupera las ganas de hacer cosas, ese día está curado.

 

Lo extremo suele ser vicioso (“In medio virtus”). Si lo activo es excesivo habremos caído en otro

comportamiento desequilibrado, falto de armonía…

La persona que actúa sólo por actuar, con importante carencia de reflexión,

 que se mueve a golpe de emoción …será una persona inconstante, estará en medio de todas las salsas

pero nunca sabrá muy bien por qué o para qué lo hace, porque ella sencillamente lo hace, sin tener claros sus objetivos:

 la acción se ha convertido en un objetivo en sí misma. Si quedas con ella para mañana, no acudirá,

porque en el entretanto ella cambiará de planes …Sus proyectos vitales a largo plazo pierden afectividad,

 dirección y sentido. Sería mejor para ella poner algo más de reflexión en su vida

a expensas de su actividad constante.

 

PROCRASTINACIÓN

 Procrastinar – palabra casi en desuso – significa demorar o diferir

y el procrastinador es el que demora constantemente sus trabajos.

 El procrastinador se limita a coger lo que la vida

le da y no se esfuerza en mejorar su situación si ello supone algún esfuerzo: comerá crudo antes de cocinar,

 pelará la naranja con sus dientes antes de levantarse a coger un cuchillo, vestirá la ropa que tiene a mano

 antes de buscar otra mejor, se limitará a usar la tecnología heredada antes de investigar. El procrastinador demora

 sus obligaciones hasta el último momento.

 Siempre tiene alguna excusa para diferir y las tareas se amontonan en su mesa de trabajo:

---- “ Mirad cuánto trabajo tengo” ----, dice a sus compañeros de oficina mientras señala los montones de papeles en su mesa…,

 hasta que alguien le sustituye y entonces los montones de papeles rápidamente desaparecen.

Cuando el procrastinador se pone a trabajar, se cansa pronto: le falta energía, le falta motivación

y con estas carencias es muy difícil cumplir.

En el peor de los casos, el gran procrastinador no cumple con sus obligaciones y entonces estamos ante un

 grave problema de integración: en nuestra sociedad no hay sitio para este tipo de personas…

El fallo fundamental del procrastinador es la falta de motivación porque sin motivación no hay acción.

 

 

 MATICES DE LA PASIVIDAD

Según la escuela de Heymans-Le Senne las personas pasivas:

--- Tardan en tomar decisiones

--- En las horas libres leen o ven TV

--- No intervienen en incidentes ajenos

--- Presentan fatigabilidad

--- No se obsesionan con los resultados

--- No suelen molestarse en investigar

--- Sus ideas se quedan en ideas, no se convierten en hechos.

 

La Escuela de Heymans-Le Senne clasifica a todas las personas a partir de su actividad

y establece 4 clases de personas pasivas:

1)     Los pasivos, emotivos sin resonancia (A). Los  Nerviosos. Personas inquietas.

En sus relaciones con los demás se adapta  espontáneamente. Le preocupa la opinión de los otros. Inconstante.

Contradicciones. Pasa fácilmente de la alegría a la tristeza. Impulsivo. Ansia de emociones. Humor variable.

Emociones fuertes pero pasajeras. Son personas inconstantes.

2)     Los pasivos, emotivos con resonancia. Los sentimentales, las personas cavilosas.

Personas apegadas al pasado. Fácil para la crítica. Vulnerables. Buscan la intimidad. Tendencia a la timidez y a la obsesividad.

Imaginación desbordada. Poco dado a los placeres. De poca acción exterior y abundante vida interior. Personas fantasiosas y constantes.

3)     Los pasivos, no emotivos sin resonancia. Linfáticos. Influenciables. Indiferente hacia su entorno.

4)     Sin imaginación. No le interesa ni el pasado ni el futuro. Se deja guiar y mandar.

5)     Los pasivos, no emotivos con resonancia. Apáticos. Apego a sus opiniones, una vez adoptadas.

6)     Poder de inhibición. Ama la vida tranquila, monótona, e independiente. Obstinado. Rencoroso,

7)     difícil para la reconciliación. No suele colaborar con proyectos de otros.

8)      Personas cerradas, sombrías, con tendencia a la depresión. Apegado al pasado. Vive como anclado.

 

(A)   RESONANCIA: Tendencia de las emociones a permanecer largo tiempo.

 

 

COROLARIO

Alguien podría pensar que la pasividad o procrastinación no deberían constituir un problema en ningún caso, que la desidia

o la pereza son sencillamente un vicio que se supera con el ejercicio de la virtud, algo esporádico y censurable…,

que, en el peor de los casos y una vez cumplidas las obligaciones,

 se le podía dejar al procrastinador entregarse a su “dolce far niente”…,

 pero a veces la realidad es dura: al verdadero procrastinador le faltan recursos que tiene todo el mundo menos ellos.

Personas de las que todos están de acuerdo en que son unos vagos, pero sucede que ellos carecen de esa energía física

y de la motivación vital imprescindibles para llevar una vida homologable en nuestra sociedad. Este es un grupo de personas

 “especiales”, que necesitará de ayuda para, de alguna manera, llevar adelante un programa de vida que sea al menos aceptable.

 

Mikel Martínez Antón

 www.schizoids.info

Diciembre de 2010 Copyright © 2010